La transformación digital promueve una nueva ‘lengua’: la programación

Escrito por Connie Vargas

¿Te habías preguntado cuál es la lengua que más se quiere hablar en el mundo? Seguramente es una pregunta bastante mencionada en blogs y comentada por grandes líderes de reclutamiento. Pues bien, la respuesta no es el mandarín, latín,  inglés, español, alemán, ni cualquier otro que puedas imaginar. Es la programación en la transformación digital.

La transformación digital que vivimos está permitiendo ampliar un espectro de nuevos perfiles profesionales, habilidades y características que necesita el mundo para evolucionar. 

Ante la magnífica y esplendorosa puesta en escena de la transformación digital, la importancia de la programación ha permitido que esta requiera expandirse magníficamente. Destacar con habilidades como idiomas, conocimientos técnicos y demás en el mercado laboral es estupendo. Sin embargo, en plena era tecnológica, es el lenguaje de programación el que sobresale en todos los sectores de nuestra sociedad.

La programación como lengua para el mundo

Cuando hablamos de “diseñar, codificar, limpiar y proteger el código de fuente” es hablar de programación. Ese proceso en el cual se permite crear un sistema estructurado de comunicación para ejecutar tareas específicas.

En el mundo actual, el rol de programar es el más requerido en los perfiles de los empleados, relacionados con la transformación digital de las organizaciones.

Según el artículo de Silicon, “Los expertos de Smartick, compañía española que ha diseñado un método para aprender matemáticas online, consideran que la programación –o coding- será un disciplina fundamental para acceder al mercado de trabajo, tan importante como el dominio del inglés”.

La digitalización de las empresas ha puesto en marcha, un requisito de contratación, si bien es obvio, los mínimos niveles de programación; estos se han aumentado debido a la demanda y necesidades de las organizaciones. Por ello, señalan que debería apostarsele aún más a las instituciones educativas que desarrollen y brinden protagonismo a la programación, con los cuales se retribuya y satisfaga las necesidades del mercado laboral.

Su importancia para la transformación digital

Según Javier Arroyo, confundador de Smartick el “dominar el coding requiere de habilidades clave en el desarrollo de otras disciplinas distintas a la programación. De ahí que sus aplicaciones se adapten perfectamente a diferentes sectores. En el caso de los niños, tiene muchos beneficios en el rendimiento académico de otras asignaturas que requieren de creatividad, pensamiento computacional, crítico y racional”. Así, no solo impulsa a que las carreras universitarias tomen acción de la tan alta demanda laboral, sino que además, promueve que la educación básica extienda aún más sus límites.

Si bien es cierto que “a un niño no le podemos poner de entrada HTML. Lo que hay que hacer es entrenar su estructura mental”, con la que pueda potenciar sus intereses y habilidades desde pequeños.

Una alta demanda de desarrolladores, programadores e ingenieros de software, no solo supone algo beneficioso para el sector laboral, sino, también amplía una nueva apertura a  posibilidades en el mundo de la tecnología. ¿Qué nos espera de una evolución en la educación? Hablar inglés abre muchas puertas, la programación las abre también, por ello, Arroyo concluye que el objetivo es integrar la materia de forma transversal, compartiendo contenidos con otras disciplinas, como las matemáticas”.